¿Sigue cubierto tu producto? Mira cuánto tiempo ha pasado
La garantía legal de un producto nuevo dura tres años desde la entrega, siempre que lo comprases a partir del 1 de enero de 2022. El reloj arranca cuando recibes el producto, no cuando lo pagas, así que conserva la factura y la confirmación de entrega. Si compraste antes de esa fecha, los plazos pueden ser distintos: llámanos y lo comprobamos.
| Tiempo desde la entrega | Dónde estás |
|---|---|
| Menos de 2 años | La zona más favorable: se presume que el defecto ya existía y no tienes que demostrarlo |
| Entre 2 y 3 años | Sigues cubierto, pero te toca acreditar que el defecto venía de origen |
| Más de 3 años | Ha vencido la garantía legal de un producto nuevo; revisa si el fallo apareció antes y si hay una garantía comercial en vigor |
Los dos primeros años juegan a tu favor
Si el fallo aparece durante los dos primeros años, la ley presume que el producto ya lo tenía cuando te lo entregaron. Dicho en llano: no tienes que probar que venía mal de fábrica.
A partir del tercer año, y mientras dure la garantía, te corresponde a ti acreditar que el defecto es de origen. Ayudan los vídeos y las fotos del fallo y, si puedes, el informe de un técnico que lo explique. Cuanto antes avises, más fácil será probarlo. Y guarda la factura aunque pase mucho tiempo: sin ella no puedes demostrar desde cuándo corre la garantía. Tienes más detalle en nuestra guía qué cubre la garantía.
Qué puedes exigir y en qué orden
La ley no te deja pedir cualquier cosa en cualquier momento. Hay una escalera de tres peldaños:
- Primero, arreglo o cambio. Eliges tú entre arreglar o cambiar el producto, a menos que una de las dos cosas no se pueda hacer o suponga un coste desproporcionado. Ambas son gratuitas para ti: ni transporte, ni mano de obra, ni piezas.
- Después, rebaja del precio. Puedes pedirla cuando no se puede reparar ni sustituir, o cuando el vendedor tarda más de lo razonable en hacerlo.
- Por último, anular la compra. Es la resolución del contrato, con devolución de lo pagado, en las mismas circunstancias que la rebaja. Queda descartada cuando el fallo es mínimo.
Imagina que compraste una lavadora hace 14 meses y deja de centrifugar. Estás en los dos primeros años, así que no tienes que probar el origen: escribes al vendedor, pides la reparación y, si no la hace en un plazo razonable, puedes reclamar la rebaja del precio o la anulación de la compra.
Si el producto ya se arregló y el fallo ha vuelto, no lo dejes pasar: anota las fechas y reclama otra vez por escrito. Y si quien lo reparó fue un taller o un servicio técnico, y no el vendedor, mira reclamar a un taller o servicio técnico.
Segunda mano, contenidos digitales y otros casos especiales
No todos los productos siguen el mismo calendario. Estas son las cifras que conviene tener presentes:
Si lo que falla es un objeto, cuentan los tres años; si es un contenido digital, cuentan dos. En un artículo usado puede pactarse menos tiempo que en uno nuevo, aunque nunca por debajo de un año, y lo acordado debería constar en la factura o en el contrato. Si tienes dudas sobre cuál es tu caso, llámanos y lo clasificamos contigo.
Garantía del fabricante y repuestos: qué cambia y qué no
Muchos fabricantes y tiendas ofrecen su propia garantía comercial: más plazo, recogida a domicilio o cobertura de averías concretas. Nadie te obliga a tenerla y funciona como un extra sobre la legal. Sus condiciones dependen de cada empresa y constan en el documento que te dieron, que merece una lectura tranquila. Ojo con una confusión muy común: que la garantía comercial haya acabado no significa que la legal también lo haya hecho. Mira siempre las fechas antes de cerrar el asunto.
Hay otro dato útil: el fabricante tiene que mantener a tu alcance el servicio técnico y las piezas de repuesto durante una década (10 años), contada desde que el producto deja de fabricarse. Te servirá si te dicen que la pieza ya no existe o que no compensa arreglarlo.
Cómo reclamar un producto defectuoso, paso a paso
- Localiza la prueba de compra. Vale cualquier justificante: factura, ticket, correo del pedido o apunte del banco, más la fecha de entrega.
- Deja constancia del fallo. Fotos, vídeos y unas líneas sobre cuándo y cómo ocurre. Si tienes el informe de un técnico, añádelo.
- Escribe al vendedor por un medio que deje huella y di qué pides: reparación, sustitución y, si procede, rebaja o anulación.
- Pide la clave y el justificante de tu reclamación. La empresa tiene que dártelos y contestar cuanto antes; el tope son quince días.
- Si no contesta o dice que no, pide la hoja de reclamaciones, llama a la oficina municipal de consumo (OMIC) o propón el arbitraje de consumo.
Modelo orientativo
«Compré [producto] el [fecha] (factura o pedido n.º [referencia]) y me lo entregaron el [fecha]. El [fecha] empezó a fallar de este modo: [descripción]. Estando dentro de la garantía legal, les pido que lo [reparen / sustituyan] según la documentación adjunta y que me entreguen la clave de esta queja junto con su justificante.»
La hoja de reclamaciones no tiene coste y quien vende debe ponerla a tu disposición; su modelo y sus trámites los fija cada comunidad autónoma. El arbitraje de consumo exige que acepten las dos partes, no te cuesta nada y termina con un laudo obligatorio; lo explicamos en qué es el arbitraje de consumo.
Ojo
Desde abril de 2025, para llevar un conflicto a un juzgado civil hay que haber probado antes una vía de entendimiento y poder demostrarlo. Una reclamación escrita, con sus pruebas, es justo eso. Si el producto lo compraste por internet, mira también reclamar una compra online.
