Equipo de Tu Reclamación Revisada el
Los auriculares que dejan de sonar a los diez meses, la cafetera que pierde agua en el segundo año, el portátil cuya pantalla parpadea justo cuando termina la garantía del fabricante. Mucha gente da el asunto por perdido. Sin embargo, la garantía legal existe precisamente para estos casos: obliga a quien te vendió el producto a responder de que funcione como es debido, y dura bastante más de lo que se suele creer.
En esta guía vas a ver qué cubre, cuánto dura según lo que hayas comprado, quién tiene que demostrar el defecto, qué puedes pedir y cómo reclamar con orden, además de la garantía que tienen las reparaciones. Si tu caso tiene matices, llámanos y lo revisamos contigo.
Garantía legal y garantía comercial: no son lo mismo
La garantía legal nace de la ley, concretamente del texto refundido de la ley de consumidores y usuarios (TRLGDCU), y se aplica aunque el producto no incluya ninguna otra cobertura. Quien responde es la empresa que te lo vendió.
La garantía comercial, en cambio, es un extra voluntario que ofrecen el fabricante o la tienda, con sus propias condiciones. Léelas, porque pueden darte ventajas, pero no confundas una con otra: que la garantía comercial haya terminado no significa que la legal también lo haya hecho.
Cuánto dura según lo que has comprado
| Qué has comprado | Duración de la garantía legal | Detalle |
|---|---|---|
| Un bien (electrodoméstico, móvil, ropa, mueble…) desde el 1-1-2022 | 3 años | Se cuentan desde la entrega, no desde el pago |
| Contenidos o servicios digitales | 2 años | La presunción de defecto de origen dura aquí 1 año |
| Un producto de segunda mano | Lo que se pacte | Se puede acordar menos de 3 años, pero nunca menos de 1 año |
| Un bien comprado antes de 2022 | Otro régimen distinto | Si es tu caso, llámanos y lo revisamos |
Si compraste online, el correo de entrega o el albarán te ayudarán a acreditar la fecha desde la que empieza a contar el plazo. Guárdalos igual que la factura.
Qué suele estar cubierto y qué no
La garantía responde de la falta de conformidad: que el producto no funcione como debería, que no sirva para lo que se anunciaba o que falle por un problema de fabricación. Algunos ejemplos prácticos:
- Suele estar cubierto: unos auriculares que no cargan sin que los hayas maltratado, una cafetera que pierde agua con un uso normal, unas zapatillas que se despegan a los pocos meses, una pantalla con líneas que no se deben a un golpe.
- En general no está cubierto: lo que rompes tú con un golpe, una caída o un mal uso, y el desgaste natural que trae el paso del tiempo.
La línea divisoria no siempre es nítida y es habitual que el vendedor cuestione de dónde viene el fallo. Por eso interesa dejar documentado el problema desde el primer día, como verás más abajo.
Los dos primeros años: quién tiene que probar qué
Aquí está lo más valioso. El artículo 121 del TRLGDCU juega a tu favor: si el fallo se manifiesta durante los dos primeros años (el primero, en contenidos y servicios digitales), la ley parte de que ya existía al entregarse el producto, es decir, se presume de origen. Traducido: no eres tú quien debe demostrar que venía mal.
- Hasta los 2 años: el defecto se presume de origen. A ti te basta con enseñar el fallo y la prueba de compra.
- Del segundo al tercer año: la garantía sigue en vigor, pero ahora te corresponde demostrar que el fallo ya estaba ahí, y el informe de un técnico puede ser tu mejor aliado.
- Pasados los 3 años: concluye la garantía legal, y la acción para reclamar prescribe cinco años después de que el fallo se haga evidente.
La conclusión es sencilla: cuanto antes reclames, más fácil lo tienes. Y si el fallo apareció pasado el segundo año, no te rindas sin comprobarlo: cuéntanos qué ocurre y vemos si puedes demostrarlo.
Qué puedes exigir: del arreglo al reembolso
La ley establece un orden que conviene respetar, y tampoco permite a la empresa imponerte lo que le resulte más cómodo. Imagina que tu lavadora falla al cabo de catorce meses: pides que la reparen; si no tiene arreglo, que te den otra; y solo si ninguna de las dos opciones es viable llegas a la rebaja o a la devolución del dinero. En detalle:
- Reparación o sustitución. La elección es tuya, a menos que lo que escojas resulte imposible de cumplir o desproporcionado frente a la otra alternativa. Ambas son gratuitas para ti: transporte, mano de obra y piezas los paga la empresa.
- Rebaja del precio. Si ni la reparación ni la sustitución son posibles, o la empresa tarda más de lo razonable, puedes conservar el producto y que te devuelvan una parte de lo que pagaste.
- Resolución del contrato. En esas mismas circunstancias, puedes devolverlo y que te reembolsen el precio, siempre que el defecto no sea de escasa importancia.
Un consejo práctico: cuando te derivan a un servicio técnico, pide siempre el resguardo de entrega y la orden de trabajo, y revisa que no te facturen nada, pues el arreglo en garantía no debe costarte dinero. Y ten presente que el fabricante tiene que mantener servicio técnico y repuestos durante 10 años a partir del momento en que deja de producir ese bien.
Cómo reclamar con orden
Antes de escribir, reúne tres pruebas:
- Prueba de que compraste: factura, tique o correo de confirmación donde conste la fecha.
- Prueba del fallo: imágenes, un vídeo en el que se vea y unas líneas sobre cuándo salió y en qué circunstancias usabas el producto.
- Prueba de tus gestiones: mensajes, correos y cualquier respuesta del vendedor o del servicio técnico.
Después, tres movimientos:
- Escribe a quien te vendió el producto. Explica el defecto, indica que reclamas por la garantía legal y di qué pides: reparación o sustitución.
- Marca una fecha límite razonable y guarda la prueba de envío del escrito.
- Si no cumplen, cambia tu petición: pasa a la rebaja del precio o a la resolución del contrato.
Modelo de reclamación por garantía legal
«El [fecha] compré [producto, marca y modelo] por [importe] €; me lo entregaron el [fecha] (factura adjunta). Desde el [fecha] sufre este fallo: [descripción clara]. Considero que existe una falta de conformidad amparada por la garantía legal y pido que lo [reparen / sustituyan] antes del [fecha], sin ningún gasto por mi parte. En caso de que no pueda hacerse, exigiré la rebaja del precio o daré por resuelto el contrato. Documentos adjuntos: factura, fotografías y vídeo.»
Si quieres más ayuda con el texto, consulta nuestro modelo de reclamación. Y si lo que buscas es devolver un producto que no tiene ningún defecto, lee mejor cómo devolver una compra por internet.
La garantía de las reparaciones
La garantía no termina cuando el producto se arregla: la propia reparación también está garantizada.
- Talleres de vehículos (no industriales): las reparaciones están garantizadas durante 3 meses o 2.000 km. Antes de arreglarlo puedes exigir un presupuesto escrito que se mantenga al menos 12 días hábiles; después, una factura con el detalle y, si lo solicitas, que te entreguen las piezas cambiadas.
- Electrodomésticos y otros aparatos de uso doméstico: la reparación queda cubierta como mínimo durante 3 meses, y el presupuesto escrito previo debe mantenerse un mínimo de 30 días.
Puedes ampliar información en nuestras páginas sobre talleres y servicios técnicos y garantía y productos defectuosos.
Si te dicen que no
Algunas empresas rechazan una garantía alegando mal uso, plazo vencido o que el fallo «no es un defecto». Estos son tus pasos:
- Reclama por escrito y conserva el justificante. La empresa tiene que contestar cuanto antes y nunca más tarde de 15 días desde que presentas la reclamación; si está incluida en la Ley 10/2025, el tope son 15 días hábiles.
- Plantea el arbitraje de consumo. Sirve cuando la empresa está adherida y quiere someterse a él: nadie está obligado, participar no te cuesta nada y el laudo obliga a las dos partes. Más detalles en qué es el arbitraje de consumo.
- Acércate a la OMIC (la oficina municipal de información al consumidor) o a la oficina de consumo de tu comunidad autónoma, que te orientarán según su procedimiento.
- Tribunales (información general): el juicio verbal cubre cantidades de hasta 15.000 € y, por debajo de 2.000 €, se puede litigar sin letrado ni procurador. Antes de demandar la ley exige haber intentado una solución negociada, que debes poder demostrar.
Revisa también cuánto tiempo tienes para reclamar en cada caso. Estamos de tu parte, no de la empresa: te escuchamos, estudiamos tu caso contigo, te explicamos qué puedes pedir y en qué plazo, y te ayudamos a preparar y presentar la reclamación. Reparar, sustituir o devolver el dinero corresponde a la empresa; nosotros te ayudamos a pedirlo bien. Tienes el recorrido completo en la guía para reclamar.
Dudas frecuentes
¿Los 3 años de garantía valen para cualquier producto?
Los 3 años son la garantía legal de los bienes adquiridos a partir del 1 de enero de 2022. Para contenidos y servicios digitales son 2 años, y en artículos de segunda mano las partes pueden acordar un periodo menor, aunque nunca inferior a 1 año.
¿Tengo que demostrar que el defecto venía de fábrica?
No, mientras el fallo aparezca en los dos primeros años (uno, en digitales): la ley presume que era de origen. A partir de ahí, y hasta los tres años, tendrás que demostrarlo tú, por ejemplo con el informe de un técnico.
¿Puedo pedir directamente que me devuelvan el dinero?
Lo normal es empezar pidiendo que lo reparen o lo cambien. Solo si eso no es posible, o no se hace en un tiempo razonable, entras en la rebaja del precio o en la resolución del contrato, que no procede cuando el fallo es de escasa importancia.
¿Hasta cuándo puedo reclamar un defecto?
Cubre los defectos que se manifiesten durante los 3 años posteriores a la entrega, y la acción prescribe a los 5 años de que aparezcan. Aun así, reclama en cuanto notes el problema.



